viernes, 27 de diciembre de 2013

Navidad

Oficialmente ha pasado la primera Navidad del panqué. Debo admitir que nunca había sido fan de esta fecha...mis (tontas) razones tenía para que no me gustara.

Pero el ver hasta a mi mamá decorando su casa (cosa que hacía aaaaños no ocurría)¡, me hizo absorber poco a poco el espíritu navideño.

Aunque el pequeño durmió antes de los abrazos y la cena, fue muy bonito comenzar a integrarlo en las tradiciones familiares, como el intercambio. Mi sobrina se puso muy feliz al saber que Adrián le daría su regalo y luego la emoción (más mía que de nadie) de saber que Santa le traería sus regalillos al pequeño.

La mañana siguiente fue muy bonita. Abrir los regalos y emplear casi dos horas en armar el famoso juguetito (además de constatar que los juguetes son devoradores de pilas), me hizo recordar que cada uno de nosotros vamos llenando nuestra vida de momentos felices.

Creo que mi hijo me está enseñando más en estos seis meses sobre la vida, de lo que según yo creía que sabía...por eso lo amo.

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